Seguridad e Higiene - Preguntas Frecuentes

¿Por qué tengo que desinfectar las suelas de mi calzado a la entrada a la academia?

Cuando nos desplazamos y caminamos, nuestro calzado va recogiendo todo tipo de sustancias que pudiera haber en el suelo. La mayoría son inocuas o inertes, otras no. Las suelas del calzado, una vez “contaminadas”, son como pinceles que van extendiendo por todos los lugares donde camines y pongas los pies.

La academia es un lugar seguro, limpio y desinfectado cada día. Cualquier persona que accede desde la calle debe limpiar sus suelas del calzado, y dejar fuera de la academia cualquier sustancia sospechosa, sucia o de riesgo que involuntariamente pudiese arrastrar.

¿Por qué para desinfectar mi calzado al entrar a la academia, no utilizáis las láminas desinfectantes, una lámina por persona?

Existen diversos tipos de mecanismos y procedimientos de limpieza de suelas del calzado. Todos se basan en el mismo principio, exponer a los posibles microbios a una sustancia biocida, y barrer mecánicamente la mayor parte de sustancias que pudiésemos llevar adheridas a las suelas. Optar por uno u otro sistema es una cuestión solo de apariencia, de costes, de política comercial, de facilidad de uso, pero todos los sistemas, bien usados, hacen exactamente lo mismo.

¿Por qué a la llegada además de desinfectar mi calzado, debo utilizar el gel hidroalcohólico para las manos?

Al igual que los pies, las manos son una parte de nuestro cuerpo en constante movimiento, y contactos involuntarios y/o accidentales con todo tipo de objetos, superficies y materiales. No sabemos que ha podido contactar con tus manos, ni tú tampoco. Podemos tener la certeza que seguramente algo habrás tocado, y existe la posibilidad que en ese gesto alguna sustancia extraña esté en tus manos. Al desinfectar la superficie de nuestras manos con una solución de limpieza y desinfección, eliminamos el riesgo de propagar y transmitir algún tipo de agente perjudicial, y a su vez, te proteges a ti mismo, ante gestos totalmente normales e involuntarios de tocarnos zonas sensibles, como frotarnos los ojos.

Si estoy ya acostumbrado a utilizar el gel hidroalcohólico en todas partes ¿por qué en la academia tengo que distribuirlo de una manera determinada y luego contar hasta 10 con las manos al aire?

La forma de uso del gel hidroalcohólico no es una opción personal. No es algo como el vestuario, o el estilo de música que más te guste. Es una sustancia limpiadora y desinfectante biocida que produce su efecto si es utilizado de forma adecuada y eficaz.

En concreto se trata de un limpiador de superficies, de base alcohólica (etanol o similares) con efecto biocida en la flora microbiana, de bajo impacto en los epitelios queratinizados humanos, y auto secante. Está formulado en dilución acuosa para que el tiempo de evaporación, y por tanto el tiempo de efectividad biocida, aumente.

Aquí te enseñamos la forma de uso más correcta, más eficaz y menos perjudicial.

Un exceso de sustancia no produce una mejor limpieza ni desinfección, una fricción enérgica contra la piel puede provocar un exceso de descamación y exponer la capa subqueratínica a microbios. El uso adecuado requiere que se extienda por toda la superficie de las manos, y con especial detalle en los intersticios. El efecto antiséptico antimicrobiano requiere un tiempo de acción, que la fricción o el secado con pañuelos puede comprometer.

 ¿Tendré a mi disposición gel hidroalcohólico en el aula? ¿Puedo utilizarlo cuando yo considere necesario y todas las veces que yo lo considere necesario?

Todas las aulas disponen de gel hidroalcohólico, así como de crema hidratante para las manos, a disposición de las profesoras. Son ellas las que facilitan y administran, según la necesidad y según lo consideren.

Hay que evitar caer en comportamientos compulsivos y obsesivos. Limpiar lo que puede estar sucio es muy correcto. Limpiar lo que ya está limpio no es inteligente, y hasta podría ser perjudicial en términos dermatológicos.

 ¿Por qué recomendáis lavar las manos con agua y jabón en vez de utilizar el gel hidroalcohólico dentro de la academia?

El gel hidroalcohólico actúa por contacto y evaporación. En contacto con los microbios, los mata, y luego el fluido se evapora y quedamos con las manos secas. No obstante, el fluido se evapora y desaparece, pero los restos orgánicos de los microbios muertos, así como los restos lipídicos y proteicos de nuestra propia piel, se quedan en nuestras manos.

Repetir eso varias veces puede hacer que aparezca una acumulación excesiva de restos orgánicos en la piel de nuestras manos, y puede ser un sustrato adecuado para ciertos microbios saprófitos.

El agua jabonosa es perfectamente adecuada y eficaz para una correcta limpieza y desinfección, y el proceso de aclarado extrae y se lleva de las superficies de las manos todos los restos orgánicos.

Siempre que sea posible, es preferible un lavado con agua y jabón. El lavado con gel hidroalcohólico debería reservarse solo para aquellos momentos y lugares donde no dispongamos de la posibilidad de un lavado “tradicional” con agua y jabón.

 ¿Por qué el estudiante tiene que limpiar su silla y mesa de estudio en el aula al finalizar la clase? ¿Acaso no puede hacerlo la profesora o el servicio de limpieza?

Se trata de una iniciativa propia, inspirada en los protocolos de seguridad de los laboratorios de biología, que vimos refrendada como una fuerte recomendación como medida de sensibilización propuesta por el “Plan de Actuación para el curso 2020 2021 en el marco de la Pandemia” de la Conselleria de Educación.

Los alumnos deben adquirir competencias y capacidades, ser corresponsables activos de la seguridad de todos, empezando por sí mismos, y aportar y participar en toda aquella medida de prevención que pueda ser adecuada.

Las profesoras, y el servicio de limpieza son responsables de sus tareas según los procedimientos establecidos.

¿Qué productos se utilizan en la limpieza y desinfección diaria en la academia por el personal de limpieza?

Además de los limpiadores específicos de uso general habitual para cada superficie y espacio, se ha incorporado al stock de productos de limpieza un biocida basado en amonio cuaternario con ficha de seguridad (Cloruro de dicedildimetil amonio y Propan-2-ol).

 ¿Los productos a utilizar por el estudiante para higienizar/limpiar su asiento y mesa al finalizar la clase, son seguros? ¿Por qué?

Las limpiezas que lleven a cabo profesoras y alumnos se realizan con limpiador de superficies de base alcohólica (74 % etanol).

Es tan seguro e inocuo para la piel humana en condiciones de uso normales de exposición como cualquier otra formulación generalista de limpieza basada en etanol, como los geles hidroalcohólicos (aprox. 70 % etanol).

 ¿Utilizáis ozono o disponéis de maquinaria de ozonización para la desinfección de la academia?

No. Fue una opción valorada, y descartada, por los riesgos de emisión a la comunidad de vecinos de un gas irritante y con efectos biocidas.

Los aparatos de emisión de ozono con la suficiente efectividad deben ser usados de forma restringida y solo por parte de personal con la debida cualificación. Un uso inadecuado puede presentar riesgos respiratorios a terceros.

  ¿Por qué toda la plantilla de la academia lleva batas?

El uso de batas durante todo el tiempo de permanencia en la academia es un elemento de protección que busca una finalidad preventiva. Aísla del contacto directo la ropa personal de las profesoras, expuesta al ambiente externo, del ambiente y contactos internos dentro de la academia. Disminuye significativamente el riesgo de transmisión por fómites de la propia ropa.

Además, es un elemento simbólico propicio para facilitar un clima mental de mayor rigurosidad y cumplimiento de normas de higiene y seguridad.

 ¿Por qué no tomáis la temperatura del estudiante al entrar en la academia?

La fiebre (fiebre leve o febrícula) es solo uno de los síntomas posibles compatibles. La fiebre es temperatura fisiológica superior a la normal habitual de esa persona.

La temperatura fisiológica es un parámetro que presenta alta variabilidad, según la persona, según la hora del día, según el estado metabólico y de actividad, según la fase del ciclo hormonal de las mujeres. Una temperatura que para una persona fuese febrícula, para otra persona en otro momento o circunstancias podría ser perfectamente su temperatura normal habitual.

Por ejemplo, 37,4ºCelsius, para alguna persona con temperatura fisiológica normal de 36ºC, sería fiebre clara, y para otra podría ser la normalidad.

Además de esa variabilidad, existe el problema de la medición. Las mediciones más precisas de la temperatura corporal requieren una medición por conducción (contacto y tiempo). Para obtener resultados rápidos, se pueden usar aproximaciones, como los medidores de radiación infrarroja emitida, que aproximan razonablemente bien, en determinados casos y calibraciones, con la temperatura fisiológica. Siempre y cuando sean utilizados de forma adecuada por personas con el adiestramiento necesario, en condiciones estandarizadas.

En ausencia de esas prevenciones, una medición del espectro de emisión en una determinada frecuencia del infrarrojo no puede asimilarse a una medición de temperatura fisiológica, y por tanto no podríamos saber si hay fiebre o no. Estamos midiendo calor emitido, no temperatura fisiológica.

Hay que considerar, además, que cada color y tonalidad cromática tiene un espectro de emisión levemente diferente. Tonalidades de piel diferentes, a igual temperatura fisiológica, tendrán espectro de emisión en el infrarrojo levemente distintas.

Por otra parte, como el síntoma de fiebre acostumbra a ir acompañado de una sensación de malestar generalizado, es muy habitual que las personas cuidadoras del menor que manifiestan fiebre les den algún tipo de calmante antitérmico (DALSY, Paracetamol, ....), con lo que el síntoma de una posible enfermedad infecciosa queda totalmente enmascarado.

Es por eso que el protocolo contempla obtener una información relevante como puede ser manifestar un síntoma de fiebre en el momento del acceso, mediante encuesta al alumno de forma directa, y observación de apariencia.

Y por supuesto, tenemos serias dudas que en estos momentos ninguna familia vaya a llevar a su hijo enfermo y con fiebre a un centro educativo.